Docencia

Curso 1999-2000: Colegio Jesús y María

Colegio Jesús y MaríaMi primera experiencia fue en el Colegio Jesús y María, en el que impartí un grupo de C.O.U. de Historia de la Filosofía. Eran tan sólo cuatro horas lectivas a la semana, pero me sirvió para tomar contacto con la enseñanza. Aprendí, entre otras cosas, que en una sola sesión podía explicar el material que tenía pensado para dos, y en otras ocasiones no lograba avanzar ni la mitad de lo que había planificado. Vamos, que una cosa es la programación y otra bien distinta la realización práctica de la clase. Además, entablé relación con José Luis Sandoval, mi primer compañero de filosofía que ha sido después un buen amigo con el que ir compartiendo materiales, conversaciones y batallas.

Curso 2001-2002: I.E.S. Diego de Praves

A comienzos del curso cubrí media plaza como profesor interino en el I.E.S. Diego de Praves. Me correspondió impartir Ciencia Tecnología y Sociedad (1º de bachillerato), así como dos grupos de Ética de 4º de ESO, desempeñando la labor de tutor de uno de ellos. Siempre guardaré un buen recuerdo del alumnado del centro que se esforzaba y lograba progresar. Se trataba de alumnos que no tenían un contexto fácil para estudiar y que no recibían muchos estímulos de su entorno social. Por ello era un logro que consiguieran culminar con éxito estudios como el bachillerato y la secundaria. El trabajo del claustro de profesores era fundamental para ello y Marga Durán, mi compañera de filosofía, siempre estuvo dispuesta a echarme un cable en las dudas y dificultades que me pudieran ir surgiendo.

I.E.S. Diego de Praves

 

Curso 2002-2003: I.E.S. Sem Tob

I.E.S. Sem Tob, de Carrión de los CondesEn el verano de 2002 aprobé las oposiciones y mi centro de prácticas fue el I.E.S. Sem Tob, de Carrión de los Condes (Palencia). Hermes Álvarez fue el tutor de las mismas, y me orientó en todo lo que necesité respecto a documentación, recursos didácticos, actividades para clase... e incluso para el viaje ya que diariamente recorríamos junto a otros compañeros la distancia entre Valladolid y Carrión. La experiencia en el Sem Tob también fue positiva: era un centro pequeño y con un buen clima de trabajo. El entorno rural era muy distinto al que había conocido hasta entonces, y en este sentido hubo también que adaptarse a alumn@s con características distintas a los anteriores. Fue mi primer centro con horario completo, y aunque no asumí ninguna tutoría, me tocaron varios grupos de Ética, dos de Filosofía y uno de Psicología. El trato con l@s alumn@s era cercano: seguro que aún no han olvidado una semana que pasamos los dos grupos de 1º de bachillerato en el CEULAJ, en una actividad de encuentro juvenil con otros centros de Collado Villalba (Madrid) y de San Juan (Alicante).

Curso 2003-2004: I.E.S. Julián Marías

I.E.S. Julián MaríasAl año siguiente me concedieron cambio de provincia, por lo que tocaba volverse a adaptar a un nuevo centro. En este caso fue el I.E.S. Julián Marías, un centro relativamente nuevo (inaugurado en 1997) con una amplia oferta de ciclos formativos. Otra vez tocaba adaptarse a un instituto con mucho más alumnado y un claustro de profesor@s con más de cien integrantes. El curso se iniciaba además con una importante novedad: la Historia de la Filosofía dejaba de ser una optativa accesible sólo para el bachillerato de humanidades y se convertía, de nuevo, en asignatura obligatoria. Volvíamos, por tanto, a una situación similar a la de mi primer año de docencia, con la salvedad de que las horas de clase se reducían de cuatro a tres. Gracias a esto impartí Ética, Filosofía e Historia de la Filosofía. Al haber tant@s profesor@s era más complicado el establecer lazos, aunque no tuve ningún problema para que el trabajo resultara en general agradable. Compartíamos departamento con Hilario Mateo, un peculiar profesor de religión muy querido por los alumnos y al que nunca olvidaré. Por todo lo que tenía que contar fue uno de los primeros entrevistados en boulesis. La relación con l@s alumn@s fue muy buena: con los de 4º fuimos a Salou (visita a Barcelona y Port Aventura junto a Alberto, profesor de matemáticas) y las clases de 1º de bachillerato eran muy participativas y dinámicas. Gracias a las redes sociales he recuperado el contacto con algun@s de ell@s...

Del curso 2004-2005 al curso 2009-2010: I.E.S. Fray Pedro de Urbina

I.E.S. Fray Pedro de UrbinaEl I.E.S. Fray Pedro de Urbina ha supuesto para mí la primera experiencia docente continuada. En total han sido seis los años vividos en el instituto de Miranda de Ebro, uno de los primeros de la provincia que apostó por incorporar una sección bilingue de inglés. Los tres primeros con mis clases a horario completo y los tres últimos trabajando desde la jefatura de estudios. Como es fácil imaginar, en estos seis años me ha dado tiempo a dar de todo: Ética (justo antes de su extinción), Educación para la ciudadanía, Filosofía, Psicología, Ciencia, Tecnología y Sociedad (en la actualidad también desaparecida) e Historia de la Filosofía. Nunca hubo problemas con el trabajo junto a los compañeros de filosofía. Tengo un recuerdo especial de los dos primeros años con Josefa Costa, otro con Mikel Díez y Darío Martínez, con reuniones de departamento en las que discutíamos temas filosóficos, y Heidegger, Habermas o Hegel tenían tanto protagonismo con las cuestiones diarias del centro. Después llegó Vicente Carrión, un auténtico apasionado de la filosofía y valiente defensor del pensamiento libre, y también Vicente Redondo, un "sabelotodo" en el mejor sentido de la palabra. Más de una tarde tuvimos charlas de hora y pico a la puerta del centro, en las que se hablaba de todo menos de educación: evolución, física, matemáticas, ética... Un pozo sin fondo, el bueno de Vicente. El trabajo conjunto de todos los que pasamos por el departamento se aliaba con el interés que mostraban algunos alumnos por la filosofía, y surgieron también bonitas experiencias como la participación en dos ocasiones en la final de la Olimpiada Filosófica de Castilla y León. No se ganó, pero se estuvo ahí. Si por algo se caracterizaba buena parte del aluimnado era por sus inquietudes y creatividad: raperos, músicos, grafiteros, artistas, deportistas...

A la tarea docente hay que añadir, como decía antes, la de jefatura de estudios. No por ser un tópico deja de ser verdad: tod@s l@s profesor@s deberían pasar, al menos un par de años, por alguno de los puestos del equipo directivo. Es la única manera de tener una visión de conjunto de lo que es un centro educativo, y de la cantidad de intereses, problemas, deseos, aspiraciones y buenas prácticas que se entrecruzan en el mismo. Alumn@s, padres, compañer@s, administración... todas estas variables interactúan y dan la identidad a un centro. Si algo me quedó claro de estos tres años de experiencia: lo más importante de un centro educativo en lo referente a su funcionamiento es la plantilla de profesor@s. En estos años compartí penas y alegrías de despacho con Jorge Bahamonde, Azucena Pérez, Alejandro Pidal, Fidel Eguíluz y Óscar Linares. Se nos unían a las reuniones de equipo directivo, que de vez en cuando tenían "sorpresa", María José Hernández (orientadora incansable y eficaz donde las haya) e Iñaki del Pozo (profesor de inglés y "currante" de las extraescolares). No sé si será o no habitual, pero mis ideas sobre el sistema educativo, sus problemas y soluciones no son las mismas después de haber pasado por la jefatura del Fray Pedro.

Desde el curso 2010-2011 hasta hoy: I.E.S. Río Duero

I.E.S. Río Duero, situado en Tudela de DueroEn el 2010 me dieron nuevo destino: I.E.S. Río Duero, de Tudela de Duero, una localidad situada a unos 25 kilómetros de Valladolid. Es un instituto relativamente pequeño si lo comparamos con los de cualquier capital: alrededor de 450 alumnos y unos 50 profeores. Como consecuencia, el departamento de filosofía es unipersonal, con las ventajas e inconvenientes que ello implica. En consecuencia, me toca impartir Educación ético-cívica, Psicología, Filosofía y ciudadanía e Historia de la Filosofía. También Por lo general es un centro tranquilo en el que se puede trabajar a gusto, tanto por el ambiente de cooperación de l@s compañer@s como por la actitud de l@s alumn@s, que, salvo alguna excepción, participan de las clases y contribuyen a que la enseñanza de las distintas asignaturas pueda ser algo participativo y abierto, y no una mera transmisión de información, haciendo del diálogo en clase uno de los pilares más importantes de nuestro trabajo diario.